Hay calas que conquistan por su tamaño y otras que enamoran precisamente por lo contrario: por ser pequeñas, escondidas y difíciles de alcanzar. La cala Tangó de Jávea pertenece, sin duda, a este segundo grupo. Si has llegado hasta aquí buscando información sobre este rincón asomado a los acantilados del Cap de Sant Antoni, nos alegra mucho, porque tenemos bastante que contarte. Y te adelantamos algo importante: este lugar guarda una historia tan curiosa como su propio nombre. Acompáñanos hasta el final, porque lo que vas a descubrir te sorprenderá.
Empecemos por lo esencial. La cala Tango en Xàbia es una diminuta playa de rocas situada al pie de los acantilados del Cabo de San Antonio, muy cerca del puerto de Jávea. Hablamos de un enclave realmente reducido, de apenas unas decenas de metros, lo que la convierte en un rincón íntimo y poco masificado en comparación con otras playas de la zona.
Lo que hace verdaderamente especial a este lugar es su entorno. La cala se encuentra junto a la Reserva Marina del Cabo de San Antonio, lo que la convierte en un paraíso para los amantes del snorkel y el submarinismo. Sus aguas cristalinas, de gran visibilidad, y sus fondos de posidonia esconden una vida marina espectacular que justifica por sí sola la visita.
Ahora bien, debemos ser sinceros contigo desde el principio: no es una cala convencional. No vengas esperando arena fina para tumbarte horas al sol con la sombrilla y la nevera. La cala Tango es un destino para quien busca naturaleza, aventura y un chapuzón en aguas transparentes, más que comodidad playera.
Antes de seguir, merece la pena detenerse en algo que nos parece fascinante: el porqué de su nombre. Y es que esta cala tiene, en realidad, dos denominaciones con dos historias detrás.
Por un lado, se la conoce como Cala del Pope. Este nombre proviene de un sacerdote ruso ortodoxo que tenía por costumbre bañarse en sus aguas a diario. Por otro lado, el nombre de Cala Tangó alude a una antigua pasarela instalada en 1899 para el salvamento de náufragos. Como ves, dos relatos distintos para un mismo rincón cargado de tradición local.
Y aquí viene un punto fundamental. La cala Tangó, tal y como existió durante generaciones, ya no es la misma.
Durante décadas, este fue uno de los lugares más emblemáticos para los habitantes de Jávea, que acudían a disfrutar de sus aguas tranquilas. Sin embargo, en enero de 2020 la borrasca Gloria golpeó con extrema dureza la costa alicantina. El fuerte temporal destruyó gran parte del margen de la cala y, tras un estudio de la Generalitat que confirmó la inviabilidad de recuperarla, en septiembre de 2022 se procedió a sepultar la cala con grandes piedras de escollera para reforzar el dique.
Esto significa que, a día de hoy, no está permitido el baño en la antigua cala, ya que solo queda parte rocosa y existe peligro de desprendimientos. Te contamos esto no para desanimarte, sino todo lo contrario: para que tu visita esté bien informada. Y es que, lejos de perderse del todo, el lugar ha encontrado una nueva vida.
Donde antes hubo una playa, las obras de refuerzo han dado lugar a algo distinto pero igualmente hermoso. Con las nuevas actuaciones se ha creado un mirador, un balcón al mar que ofrece magníficas vistas al Cap Prim, al Cap de Sant Antoni, a la antigua cala y, por supuesto, al Mediterráneo.
Por tanto, aunque ya no puedas darte un baño en el punto exacto donde se bañaba aquel sacerdote ortodoxo, sí podrás disfrutar de unas panorámicas excepcionales. Conviene tener clara esta distinción para no llevarse una decepción al llegar.
Llegamos a la pregunta que probablemente te ha traído hasta aquí. Resolver cómo llegar a cala Tango es clave para planificar bien tu visita, así que vamos a detallarlo.
La forma habitual de acceder es en coche. Debes dirigirte hacia el puerto de Xàbia y, una vez allí, seguir la carretera interior del puerto hasta el final, que es donde podrás aparcar. Desde ese punto encontrarás las indicaciones para tomar el sendero de acceso.
Conviene aclarar una distinción importante que confunde a muchos visitantes. Existe, por un lado, la zona de la playa Tangó, mucho más accesible, que parte directamente del aparcamiento del puerto por un sendero junto a la orilla y un chiringuito. Y, por otro, la antigua cala propiamente dicha, a la que se accedía por la senda PR-355, con una breve subida y posterior bajada. Dado el estado actual tras la borrasca Gloria, el recorrido más recomendable hoy es el que lleva al mirador y al entorno costero.
Existe una tercera vía que nos parece especialmente atractiva: el acceso por mar. Hoy en día hay una empresa que realiza rutas en kayak a esta cala, una opción muy recomendable porque permite conocer la joya natural que supone la Reserva Marina del Cap de Sant Antoni.
Llegar remando no solo evita el destrepe por el sendero, sino que convierte el trayecto en una experiencia en sí misma, bordeando los acantilados y descubriendo rincones que solo son visibles desde el agua. Eso sí, ten en cuenta que, dependiendo del día, puedes coincidir con grupos organizados y encontrarla algo más concurrida.
El aparcamiento es uno de los puntos a favor de este enclave, sobre todo si lo comparamos con otras calas del sur de Jávea. Junto al puerto de Xàbia existe una zona de estacionamiento no vigilada, con más de cien plazas disponibles.
No obstante, en plena temporada estival las plazas se llenan con rapidez. Nuestra recomendación es clara: madrugar. Llegar a primera hora no solo te garantiza encontrar sitio, sino que además te permite disfrutar del entorno con mayor tranquilidad y mejor luz.
¿Y cuándo conviene ir? Como ocurre con la mayoría de calas de la Costa Blanca, el verano y el inicio del otoño ofrecen las mejores condiciones, con un mar tranquilo y aguas cálidas. En los meses estivales la temperatura del agua puede alcanzar valores muy agradables para el baño y el snorkel.
En cuanto a la hora, te recomendamos acudir a primera hora de la mañana o a última de la tarde. De este modo evitarás tanto las aglomeraciones como las horas de más calor, ya que conviene recordar que en este entorno apenas hay zonas de sombra donde resguardarse.
Para que tu experiencia sea perfecta, queremos compartir contigo algunas recomendaciones imprescindibles:
Llegados a este punto, no nos extrañaría que estuvieras empezando a soñar con algo más que una visita puntual. Y es que Jávea tiene esa capacidad de enamorar a quien la conoce: su clima privilegiado, su entorno natural protegido, su gastronomía mediterránea y ese ambiente relajado que cautiva a visitantes de toda Europa.
Como conocedores de la zona, sabemos que muchas personas que llegan atraídas por rincones como este terminan deseando quedarse a vivir aquí. Si es tu caso, te invitamos a echar un vistazo a nuestra selección de villas en Jávea, propiedades pensadas para disfrutar todo el año de un entorno tan excepcional como el que rodea a la cala Tango.
Hemos recorrido juntos la historia, los accesos y todos los detalles de la cala Tangó de Jávea: qué es, de dónde viene su curioso nombre, cómo le afectó la borrasca Gloria, cómo llegar a pie o en kayak, dónde aparcar y cuándo acudir. Si algo queremos que te lleves de esta lectura es que, aunque la cala haya cambiado, su entorno sigue siendo uno de los rincones con más encanto de la Comunidad Valenciana.
Te animamos a vivirlo con respeto y prudencia, a asomarte a su nuevo mirador y a descubrir los fondos marinos de esta reserva protegida. Y quién sabe: puede que, como nos ocurrió a nosotros, acabes descubriendo que Jávea no es solo un destino, sino un lugar donde echar raíces.
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